Apuntes críticos al Tratado Marco de Seguridad Democrática de Centro América

  • Vera Judith Blanco Miranda Universidad de la Costa, CUC

Resumen

Históricamente los países, dentro de las relaciones internacionales, han establecido acuerdos y tratados, para alcanzar objetivos comunes a problemas que les son similares. Mantener la seguridad es un propósito nacional de todo Estado. A través de ella se garantizan el estado de derecho, la democracia, la paz, la libertad y el desarrollo. Los países centroamericanos firmaron en el año 1991 el Protocolo de Tegucigalpa, cuyo propósito era actualizar el marco jurídico de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA); sin embargo, lo más significativo fue el alcance del concepto de seguridad regional, sustentado en el balance razonable de fuerzas, el fortalecimiento del poder civil, la superación de la pobreza extrema, la promoción del desarrollo sostenido, la protección del medio ambiente, la erradicación de la violencia, la corrupción, el terrorismo, el narcotráfico y el tráfico de armas. Estos nuevos elementos, sumados a las realidades sociales, económicas y políticas de los países centro americanos,impulsaron la firma en 1995 del Tratado Marco de Seguridad Democrática de Centro América, como estructura jurídica para el desarrollo integral de todos los aspectos contenidos en el nuevo modelo de seguridad democrática y con ello garantizar la erradición de la pobreza extrema, el desarrollo sostenible y el pleno goce de las libertades humanas.

Biografía del autor/a

Vera Judith Blanco Miranda, Universidad de la Costa, CUC
Economista, Magíster en Estudios Políticos y Económicos. Docente, Universidad del Atlántico y Corporación Universidad de la Costa - CUC.  
Publicado
2012-12-30
Sección
Artículos