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Modul. Arquit. CUC 30: 211–234, 2023
Intervención del espacio público del centro fundacional del municipio de Circasia, Quindío, en el marco del paisaje cultural cafetero
Intervention of public space of the foundational center of the municipality of Circasia, Quindío, within the framework of the coffee cultural landscape
DOI: 10.17981/mod.arq.cuc.30.1.2023.08
Artículo. Fecha de Recepción: 3/10/2022. Fecha de Aceptación: 11/11/2022.
Diana Marcela Cifuentes Monsalve
Universidad la Gran Colombia. Armenia (Colombia)
cifuentesmondiana@miugca.edu.co
Universidad la Gran Colombia. Armenia (Colombia)
tintinagomonjhon@miugca.edu.co
Universidad la Gran Colombia. Armenia (Colombia)
valenciapatjorge@miugca.edu.co
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Para citar este artículo:
Cifuentes, D., Tintinago, J. y Valencia, J. (2023). Intervención del espacio público del centro fundacional del municipio de Circasia, Quindío, en el marco del paisaje cultural cafetero. MODULO ARQUITECTURA CUC, 30, 211–234. http://doi.org/10.17981/mod.arq.cuc.30.1.2023.08
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Resumen
La presente investigación comprende el análisis urbano arquitectónica de la intervención del espacio público en el parque principal del municipio de Circasia, en donde se evidencia diferentes acciones urbanas que responden principalmente al turismo. Sin embargo, los resultados dan muestra de intenciones de la conservación del patrimonio en términos de preservar las dinámicas propias del espacio público y la identidad del municipio. Se enmarca en el contexto del Paisaje Cultural Cafetero, no solo por la delimitación territorial sino por el impacto de la patrimonialización en el contexto urbano, considerando los valores resaltados, pero también el gran aprovechamiento como proyecto turístico por parte del plan de desarrollo departamental, en este aspecto, algunos de los municipios han tomado por enfoque el mejoramiento de sus espacios públicos como estrategias de conservación y de desarrollo económico.
Palabras clave: Espacio urbano; intervenciones urbanas; patrimonio; paisaje
Abstract
This research includes the urban architectural analysis of the intervention of the public space in the main park of the municipality of Circasia, where different urban actions that respond mainly to tourism are evidenced. However, the results show intentions of heritage conservation in terms of preserving the dynamics of public space and the identity of the municipality. It is framed in the context of the Coffee Cultural Landscape, not only because of the territorial delimitation but also because of the impact of the patrimonialization in the urban context, considering the highlighted values, but also the great use as a tourist project by the departmental development plan. In this aspect, some of the municipalities have taken as an approach the improvement of their public spaces as conservation and economic development strategies.
Keywords: Urban space; urban interventions; heritage; landscape
Introducción
Algunas de las definiciones del concepto de espacio público lo posicionan como el contendor y generador de la vida urbana, el cual se ve materializado de manera física en el espacio urbano, por lo cual, las condiciones de este, en términos del diseño urbano procuran ser optimas, versátiles, contextualizadas e inclusivas, ya que algunos de sus objetivos es permitir la movilidad y conectividad de forma que la ciudadanía encuentre un espacio común y colectivo a todos, dando pie a la socialización y apropiación del espacio público como parte de un ejercicio de identidad.
De esta manera, el diseño del espacio público debe tener como principal objetivo el generar espacios integrales y articulados entre lo moderno y lo antiguo; considerando la constante evolución y transformación de la ciudad. En este sentido, los nuevos proyectos urbanos enfocados principalmente en gestionar nuevas espacialidades pero también en renovaciones o rehabilitaciones de sectores, así, la coherencia entre lo existente y lo proyectado debe partir de un análisis puntual del contexto y en determinar el tipo de intervención, y de esta manera, Oriol Boñigas dice:
La ciudad no se puede definir a partir de los planes generales sino que deben proyectarse a partir de los proyectos, es decir, a través de definir exactamente, allí donde se pueda los parámetros y los parámetros de uso en cada uno de los rincones de la ciudad (Rojas, 1998, pp. 5–6).
Por lo cual, las intervenciones urbanas estratégicas tienen como propósito responder a las problemáticas y necesidades específicas del contexto, sin embargo, algunas veces estas intervenciones responden a intereses o beneficios diferentes o incluso pueden ser invasivas y descontextualizadas. Razón por la cual, el análisis urbano toma mayor relevancia ya que la identificación e interpretación de las dinámicas propias del lugar y en especial de las necesidades permite determinar el tipo de intervención correspondiente, y así, mejorar el desempeño de las diferentes actividades que se desarrollan en el lugar o, por el contrario, pueden afectar su funcionamiento de vida social. De esta manera, para garantizar una intervención exitosa es necesario relacionar los aspectos sociales, culturales, urbanísticos y arquitectónicos. Pues, solo así se pueden obtener espacios públicos adecuados para el libre desarrollo de las diferentes actividades y disfrute de la sociedad de los mismos. Weisman (2002) manifiesta que la razón de ser de las intervenciones urbanísticas, planes o proyectos, se deben basar en un intento de describir, explicar y controlar los cambios que traerá el tiempo.
Por consiguiente, el debate sobre el espacio público se presenta desde diferentes enfoques multidisciplinares, y a su vez multiescalares, desde el diseño urbano, la planificación territorial, la sociología y los estudios culturales, entre otros, siendo un elemento transversal y representativo en el ejercicio de hacer ciudad. Por otro lado, la visión histórica del espacio no solo abarca lo que grandes teóricos han debatido sobre los centros históricos, sino también el fenómeno de patrimonialización sobre el espacio público desde varios enfoques, en este casi desde la disciplina de arquitectura no centramos en el centro fundacional de las pequeñas ciudades que han sufrido transformaciones en el espacio público a partir de la patrimonialización del Paisaje Cultural Cafetero-PCC. Según el Comité de Patrimonio Mundial, el término paisaje cultural “abarca una diversidad de manifestaciones de las interacciones entre la humanidad y su ambiente natural” (Consejo Nacional de Política Económica y Social-Conpes, 2014, p. 4). De acuerdo con dicho Comité:
[...] los paisajes culturales deberán seleccionarse sobre la base de su Valor Universal Excepcional y de su representatividad en términos de una región geo cultural claramente definida y, en consecuencia, por su capacidad para ilustrar los elementos culturales esenciales y distintivos de dichas regiones (Conpes, 2014, pp. 4–5).
Por consiguiente, el proyecto de investigación se enmarca en las intervenciones urbanas en espacios patrimoniales, que van de la mano con el proyecto de gestión turística a nivel departamental, el cual, además, hace parte del área declarada como PCC. El caso de estudio se ubica en el municipio de Circasia en Quindío (Colombia), específicamente en el parque principal, el cual tuvo una intervención del espacio público que consistió en la ampliación de algunos andenes, tanto del parque como del entorno; el enfoque de la intervención fue el mejoramiento de los espacios públicos con fines comerciales y turísticos. En este sentido, el problema que abarca la investigación consiste en las formas descontextualizadas de intervención de espacios públicos de los centros fundacionales, en como en algunos casos se modifica por completo la imagen urbana, la movilidad, las dinámicas y en su defecto la identidad del municipio, por lo tanto, el presente articulo tienen como objetivo analizar la transformación del espacio público desde el proyecto de intervención en el centro fundacional del municipio de Circasia, hasta la actualidad.
La nominación por parte del Ministerio de Cultura ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura-UNESCO, de la zona cafetera del país por sus grandes atributos paisajísticos y culturales, el 25 de junio de 2014, se realizó con una declaratoria la cual integro el PCC de Colombia a la lista de patrimonio mundial bajo la declaración de Valor Universal Excepcional (Isaza, 2012). Este paisaje está conformado por los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Esto, impulso a estos departamentos y los potencializo como destinos turísticos a nivel nacional e internacional, pues la conservación en su arquitectura del siglo XIX, influenciada por España, la cual, posteriormente fue adaptada con materiales y técnicas constructivas de la zona durante el periodo de la colonización antioqueña, afianzada por el gran apogeo de la economía cafetera que termino definiendo la identidad arquitectónica y cultural del PCC. Si bien es cierto que, el Plan de Desarrollo en la actualidad está enfocado al mejoramiento de la salud, educación, la inclusión social, la cultura, recreación y deporte, también centra su mirada en el sector turístico, pues su objeto en este periodo es de pasar del 5% del total de turistas que visitan el departamento del Quindío a un 10%, y es que, la potencialidad con la que cuenta el sector es muy grande al formar parte de PCC, y es por ello que, en los últimos tres periodos de gobierno, este ítem de turismo se marca de manera concisa y se puede evidenciar en el siguiente enunciado que responde a la visión del municipio:
En el año 2019 Circasia será un municipio con calidad en la prestación de sus servicios públicos y de salud, incluyente, con desarrollo agropecuario y sustentabilidad ambiental, competitivo turísticamente, con identidad cultural y patrimonial, enfocando su desarrollo social a garantizar una mejor calidad de vida para todos sus habitantes (Alcaldía de Circasia, 2016, pár. 1).
Lo anterior busca dar respuesta y aprovechamiento a la declaratoria del PCC, ya que, gracias a las características de su paisaje natural y arquitectónico, además del factor sociocultural, hacen de este un lugar de interés para diversos turistas nacionales e internacionales, como lo público la crónica del Quindío: “Según el observatorio del sistema de información turística, Situr, en 2019 llegaron 52 086 turistas al eje cafetero de los cuales 15 030 corresponden al Quindío” (Redacción La Crónica, 2019, pár. 7). De esta manera el municipio si bien se está preparando en infraestructura y proyectos, para atender el creciente número de turistas que cada año aumenta, también debe poner en funcionamiento estrategias que mitiguen el impacto negativo que puede llegar a causar el exceso de visitantes, pues en el tema de movilidad y espacio público se puede apreciar la falta de infraestructura pensada para el recibimiento de tal cantidad de visitantes. Este crecimiento turístico del departamento presenta un flujo de población flotante que se ha diversificado y extendido en los diferentes municipios como; Salento, Filandia, Circasia, Pijao, Buena Vista, Calarcá, Montenegro y Quimbaya. Sin embargo, hay que considerar que Salento como principal atracción turística representa el mayor flujo de visitantes, lo que causa grandes aglomeraciones peatonales y vehiculares, esto causa saturación en el municipio, lo que de cierta manera genera un esparcimiento de turistas hacia los demás municipios, y en este caso en Circasia también se evidencia el incremento de visitantes; esto en relación con la oferta de comercio, los usos del parque principal y calle real, y en especial, a que estas dinámicas comerciales que tienen un tiempo de uso nocturno, es decir, la remodelación del parque estableció nuevas espacialidades comerciales, que se complementan con la toda la variedad de usos, esto, al tener un uso nocturno generan mayor demanda, además considerando la cercanía con el municipio de Armenia, y la facilidad de movilidad, convierte al municipio en objeto de visita constante.
El Plan de Desarrollo Municipal está enfocado en posicionar al municipio de Circasia en un destino turístico sostenible y de calidad mediante la articulación de los demás sectores en pro de la inclusión del PCC. Por lo cual, se han realizado unas remodelaciones en su espacio público con el fin de lograr una mayor cantidad de visitantes y con ello un crecimiento económico para todos los comerciantes de la región. Sin embargo, cabe destacar que los impactos de estas estrategias de desarrollo turístico han generado conflictos en términos de movilidad pública y privada, ya que, por las dimensiones del centro fundacional no son adecuadas para recibir la demanda de visitantes, considerando que la extensión del área urbana es de 1.70 km2, ya que la extensión total del municipio es de 91.37 km2, lo que implica que la mayor parte es área rural.
Esta renovación del espacio público consistió en ampliar los andenes del parque y del entorno, eliminando un carril vehicular, el cual anteriormente era utilizado para estacionar los jeep willys, tradicionalmente usados como medio de transporte urbano-rural, asimismo, se elaboraron una serie de módulos comerciales adyacentes al parque principal donde se utilizó una gama de colores tradicionales, los cuales fueron modificados. Por otra parte, las diferentes tipologías de edificaciones no se integran con el lenguaje del contexto. Esta intervención comercial en el espacio público responde a la demanda turística, sin embargo, dicha intervención hace que pierda su interés por el uso de este espacio público como punto de esparcimiento y encuentro social, por ende, el comercio adquiere jerarquía y el espacio público pierde su importancia, de esta manera, Borja y Muxí (2001) mencionan en relación con el mercado y comercio de la ciudad: “El mercado solamente no hace la ciudad, la destruye primero y después se destruye a sí mismo, entonces genera monopolios y rentas de privilegio, es decir, elementos rígidos y paralizadores” (p. 129). Con esto, los autores se refiere a que el exceso de comercio traer consigo la muerte de los espacios públicos, pues si bien son necesarios para garantizar el uso de dichas espacialidades también pueden ser un problema.
El Espacio Público y el Centro Fundacional
Históricamente se puede hacer referencia al concepto de espacio público iniciado por Aristóteles, como un espacio vital y humanizante, donde la sociedad ser reunía para exponer opiniones, debatir propuesta y tomar decisiones, por lo tanto, se consideraba el espacio público en función de acciones políticas, es decir, el espacio público se da por la misma interacción de las personas. Este concepto ha ido evolucionado, de manera que se le atribuyen funciones sociales y culturales. En la actualidad, se presenta de diferentes maneras, presentando categorías y tipologías, obteniendo así, un carácter polifacético que incluye desde el andén, donde la socialización es aparentemente simple, hasta los escenarios, lo que concuerda con lo que Augé (1992) define como ‘lugares’: “lugar de identidad, relacional e histórico” (p. 83). Heidegger (1951) define el habitar no solo como el espacio para morar o residir del hombre, sino que:
Nuestra permanencia terrenal en cuando a mortales de la tierra somos, pues cuestiona la medida en que, el construir pertenece al habitar. El habitar y el construir adquieren una relación fin-medio, pero no todas las construcciones permiten el fin de habitar, pues muchas de ellas albergan al hombre, él mora en ellas, y sin embargo no habita en ellas. La relación del hombre con los lugares y, a través de los lugares, con espacios descansa en el habitar. El de modo de habérselas de hombre y espacio no es otra cosa que el habitar pensado de un modo esencial (Heidegger, 1951, p. 139).
Con lo anterior se busca establecer el concepto de habitar, teniendo en cuenta, que éste no es simplemente albergar al hombre, o morar un espacio, habitar de un modo esencial, como lo plantea Heidegger (1951), es la relación que existe del hombre con el lugar, de tal forma que condiciona y afecta el comportamiento humano, visto desde la parte sociocultural dentro de una comunidad. Entendemos entonces que el habitar es una relación hombre-lugar; el espacio podríamos definirlo como el escenario que permite la realización de una actividad, al que el individuo le otorga un sentido (lugar), lo humaniza y se apropia de él. Dentro de las actividades realizadas por el hombre se presenta una en especial, la relación social, para realizar dicha actividad es necesario un escenario determinado al cual, se le denomina espacio público. Este espacio es el que permite la interacción de la comunidad, es un punto de encuentro que integra y relaciona no sólo al hombre con el lugar, sino a la sociedad con el lugar.
Desde el aspecto urbanístico, el espacio público no es lo residual entre lo construido y lo viario. Debe considerarse como el elemento ordenador del urbanismo, sin importar la escala del proyecto urbano pues es el espacio público el que puede organizar un territorio y soportar diversos usos y funciones, además de crear lugares. Desde el aspecto político, es el espacio de expresión colectiva. De la vida comunitaria, del encuentro y del intercambio cotidiano. Nada es ajeno a este desafío: unidades de vivienda, centros comerciales, escuelas, equipamientos culturales o sociales, ejes viales, por no citar calles y galerías, plazas y parques. Todas estas realizaciones arquitectónicas son susceptibles de un tratamiento urbanístico que genere espacios de transición, que contribuya a crear espacios de uso colectivo. Desde el aspecto cultural, la monumentalidad del espacio público expresa y cumple diversas funciones; referente urbanístico, manifestaciones de la historia y de la voluntad del poder, símbolo de identidad colectiva; es uno de los mejores indicadores de los valores urbanos predominantes. Pero, la dimensión cultural del espacio público no se limita a la monumentalidad, sino al conjunto de los espacios, equipamientos e infraestructuras de la ciudad (Borja, 2000). De manera muy específica, Borja (2000) nos plantea que el concepto de espacio público va más allá de ser un espacio exterior entre edificios, o un espacio residual de la construcción del espacio interior, por lo tanto, el concepto de espacio público se limita a un espacio construido, a sus funciones espaciales, sociales y, que además corresponde a lo urbano, lo político y lo cultural.
Por otro lado, Frick (2011) plantea una teoría de organización constructivo-espacial, desde la perspectiva del urbanismo. Dentro de los componentes que plantea para esa organización, establece el espacio público como la relación y conexión entre las edificaciones, las instalaciones técnicas y el paisaje urbano, y están descritos principalmente por medio de características espaciales. Tal y como lo define el autor, establece que hay dos tipos de visiones del espacio público, uno, el espacio construido y otro, el espacio público social (Frick, 2011). Para lo cual, el espacio construido consiste en una red espacial que esta subdividida.
Cuando la red está formada completa y adecuadamente, conecta cada lugar con otro y crea una escala que condiciona la relación y la conexión entre los lugares, así como el movimiento y el encuentro. Por lo tanto, el espacio público construido es el elemento primario de la infraestructura de la ciudad, la hace utilizable como tal (Frick, 2011, p. 71).
Mientras que el espacio público social, comprende lo que sucede en él, es decir, la acción y el comportamiento de los habitantes y los transeúntes. Aquí se habla del carácter social del espacio, obtenido gracias a su uso e inteligibilidad. La atención por parte de los usuarios y los observadores está dirigida en primera instancia al espacio social, muy concretamente a las personas que se mueven en la ciudad.
Sólo en segunda instancia se encuentra las condiciones constructivo-espaciales. Ambas son de todos modos objeto de la percepción visual y corporal que compone una imagen de la ciudad subjetiva. A ésta corresponden objetivamente la acción y el comportamiento de las personas y la composición material y física, la construcción del espacio público (Frick, 2011, p. 68).
Actualmente es evidente la preocupación por parte de los gobiernos locales de generar proyectos de espacio público, pues se están construyendo plazas, jardines, parques (Gómez, 2015); no obstante, el propósito de estas intervenciones ya mencionadas se enfoca simplemente en —mejorar— la imagen de ciudad y promover la localización de los negocios; este propósito puede no estar del todo mal, sin embargo, es insuficiente para entender las debidas transformaciones de ciudad y las mismas particularidades locales en cada sitio. De esta manera, Gamboa (1999) dice:
Porque el espacio público ya no es adecuado a las necesidades de los ciudadanos, y sus elementos han perdido muchas veces su finalidad original para utilizarse de otra manera: los andenes se han convertido en parqueaderos llenos de obstáculos como cadenas, tubos y burros; los peatones transitan por las calzadas pues no pueden servirse de los andenes (p. 23).
Teniendo esto en cuenta, es necesario un cambio al momento de concebir proyectos de espacio público y aún más cuando tienen un valor histórico y patrimonial, como el caso de Circasia, Quindío.
Por otro lado, las intervenciones urbanas varían de acuerdo con la escala, área e impacto, por lo cual, para fines de la investigación se enmarca en la escala urbano-arquitectónica, específicamente en proyectos de espacio público en los centros urbanos históricos, en pro de una integración de la propuesta arquitectónica y los elementos del espacio existente. Sin embargo, las intervenciones realizadas en algunos lugares icónicos y representativos, en muchas ocasiones han generado cambios vehementes de grandes proporciones en su imaginario social.
Para hacer más comprensible, el concepto de imaginario se entiende o se concibe como algo ilusorio o que solamente está en la imaginación, la imaginación por su parte es el proceso mediante el cual le permite a los seres humanos crear y manipular diversos escenarios intrínsecamente sin la necesidad de que el ambiente sea estimulado, ya que, el imaginario nace como un tema individual. Por otra parte, el concepto de imaginario social hace referencia a las representaciones de la sociedad, las cuales están arraigadas en las diferentes instituciones según las ciencias sociales, este concepto es utilizado regularmente como sinónimo de mentalidad, conciencia colectiva, cosmovisión o ideología.
Los imaginarios sociales no son simplemente la suma de imaginarios individuales, sino que estos requieren de reconocimiento por parte de la sociedad. De esta manera, el imaginario social se establece como un núcleo de enlaces entre diferentes elementos de la experiencia de las personas, de una forma colectiva, en donde las redes de ideas, imágenes, sentimientos, creencias y proyectos comunes están disponibles en un contorno sociocultural propiamente definido (Gamero, 2009). El concepto de imaginario urbano, para lo cual algunos teóricos lo definen como el entendimiento y comprensión de la experiencia en el espacio urbano, de las vivencias o simplemente la percepción del lugar, lo que conlleva a realidades no tangibles. Según Arzoz (2015), un imaginario urbano es una representación psico-socio-cultural y simbólica, que puede ser individual o colectiva y que se origina principalmente en el uso y apropiación cotidiana de cualquier tipo de espacio.
Lo anterior da paso a la creación de puntos de referencia que son catalogados como hitos y nodos que son lugares en donde se manifiestan las relaciones y las prácticas socioculturales y se fomenta la identidad colectiva, que puede ser local o regional, siendo puntos muy importantes ya que en esos lugares están establecidas sus raíces. Por ejemplo, para los cascos urbanos antiguos es la descripción de la realidad material y simbólica que se ha mantenido a través del tiempo, lo cual permite comprender como el individuo habita y usa el espacio, contribuyendo a la conformación del espacio urbano imaginado. Ya que, según García (1999), la ciudad “se concibe tanto como un lugar para vivir, como un espacio imaginado” (p. 1). Esto debido a que los habitantes del lugar son los que adoptan diversas estrategias y formas de vivir en el lugar, conforme a su contexto económico y socio-cultural, generando en cada individuo una forma diferente de pensar e imaginar el lugar, pero también acogiendo habilidades particulares que enriquece su identidad.
De lo cual, para fines de la investigación el concepto se aborda a partir del sentido de pertenencia y valor histórico del municipio de Circasia, el cual conserva en sus elementos urbanos características de aquella época y que ahora hacen parte del patrimonio urbano. Buen ejemplo de ello, es el parque principal que fue y sigue siendo uno de los elementos estructurales más importantes del tejido urbano en la consolidación de los pueblos durante los diferentes procesos de la colonización.
Por lo expuesto anteriormente, el parque principal del municipio de Circasia en el imaginario de sus habitantes sigue conservando su valor histórico, como primer espacio social, colectivo y de representación, lugar donde se podía identificar una variedad de usos de dicho espacio público, que iba desde la comercialización de productos agrícolas, hasta representaciones artísticas, culturales, políticas y encuentros religiosos. Hoy vemos claramente que las trasformaciones en su espacio público, han llevado a la decadencia del patrimonio urbano y hacia la implementación de nuevos usos en las espacialidades públicas y privadas alrededor del parque principal. Lo cierto es que, las intervenciones urbanas han generado nuevas formas de vivir y de imaginar el lugar.
Metodología
La metodología se desarrolla bajo el enfoque cualitativo, estableciendo una participación directa con la realidad del estudio de caso, en el sentido que, el concepto de paisaje permite una articulación entre lo teórico, lo conceptual y lo metodológico, donde el espacio público se posiciona como un elemento transversal, es decir, no solo concierne a la unidad de análisis, sino a la categoría en sí.
De esta manera, las técnicas que permiten la recopilación y análisis de la información, son principalmente la observación directa, la cartografía urbana y entrevistas semiestructuradas, bajo el método de estudio de caso, considerando la particularidad del lugar.
Por medio de estos instrumentos se establece que la visión analítica de la investigación está fundada en el análisis bibliográfico y morfológico, elementos que se complementa con las entrevistas permitiendo contrarrestar entre los documentos oficiales, la realidad y percepción de los profesionales que están inmersos en el contexto, teniendo además, la observación del investigador como elemento transversal. Uno de los principales instrumentos dentro de la investigación es el análisis morfológico que corresponde a la cartografía urbana, la cual fue realizado bajo la categoría del espacio público, estableciendo como categorías de análisis el espacio público simbólico correspondiente al patrimonio urbano; el espacio público intervenido en relación al proyecto urbano especifico y por último el espacio público interpretado, el cual, se refiere a una articulación entre la observación del investigador, la interpretación y las formas de habitar el espacio público. Todo lo anterior, está acompañado de entrevistas semiestructuradas a actores que abarcan lo institucional, como planeación municipal, comerciantes formales e informales y transeúntes.
Figura 1. Delimitación del polígono de estudio, municipio de Circasia, Quindío.
Fuente: Elaboración propia a partir de Google Earth©.
El polígono de estudio corresponde al centro fundacional, partiendo del parque principal y se extiende una manzana entorno al parque. En términos históricos, el parque y su entorno da la pauta para el desarrollo de la trama urbana, en cuando a la proporción de las manzanas y a la retícula que se va adaptando a la topografía con el paso del tiempo. Desde lo simbólico, representa el inicio, pero también alberga las principales dinámicas, lo religioso, lo político, lo administrativo, lo comercial y lo social, es decir, es la centralidad urbana (Figura 1).
Resultados
La triangulación del conocimiento y de los resultados del trabajo de campo permitieron la comprensión de las dinámicas y las formas de uso del espacio público del objeto de estudio, en este sentido, la cartografía urbana realizada desde las tres visiones del espacio público (simbólico, intervenido e interpretado), estableció una serie de documentación la cual permite registrar y capturar las diferentes variables y relacionar con las entrevistas semiestructuradas. Una de las particulares del caso de estudio es que representa las condiciones de las pequeñas población, que en el caso de Colombia, hablar del espacio público implica contextualizar no solo físicamente sino teóricamente, es decir, el espacio público en Colombia tienes unas singularidades en ciertos contextos urbanos, no se puede generalizar ni comparar un centro de ciudad con una centralidad de una pequeña población, ya que no solo su dimensión sino sus formas de uso implican un debate diferente.
En este caso, el municipio de Circasia, corresponde a una tipología de ciudad como pequeñas poblaciones o pequeños cascos urbanos, considerando que mas del 80% de la extensión territorial corresponde al área rural, por lo tanto, habitar el centro urbano implica no solo una dinámica urbano rural tradicional, sino áreas de espacio público limitadas. Así, el centro urbano específicamente el parque principal comprende no solo la centralidad del municipio sino el espacio colectivo y común a todos, por lo tanto, la cotidianidad de sus locatarios parte de que la urbanidad se establece como un proceso de correlación, ya que los fenómenos de migración del campo a la ciudad no fueron contundentes para desarrollar un gran centro poblado, por lo que la dialéctica entre lo rural y lo urbano implica otras formas de habitar y de usar el espacio público bajo el ideal de la proximidad y el tejido social. Por consiguiente, las categorías de análisis permiten comprender no solo el espacio actual, sino su proceso de transformación y las formas de usar el espacio público.
El espacio público simbólico comprende la descripción del patrimonio urbano, los hitos y puntos de referencia del municipio en relación a su historia (Figura 2). Circasia fue fundada en 1884 por un grupo de colonos antioqueños, y aún conserva las características originales de la trama urbana, su crecimiento ha sido de manera pausada y controlada, permitiendo así la conservación del patrimonio urbano y arquitectónico. Sin embargo, el 12 de enero del 2009, la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes se ve afectada por un incendio el cual dejo en cenizas el patrimonio arquitectónico; fue construida entre los años 1912 y 1915 con un sistema de construcción en bahareque metálico, el cual tenía como objetivo ser sismorresistente y estaba protegido contra la humedad, en consideración a las variaciones climáticas y en especial a las condiciones sísmicos del departamento. A pesar de todo esto, un corto circuito fue lo que detono el incendio de la iglesia, y además de afectar la imagen urbana también afecto la identidad pues ha pasado más de una década donde la reconstrucción de la iglesia no se ve por terminada, ya que actualmente presenta una estructura con poco cerramiento que ha permitido realizar las actividades religiosas pero que no cumple con el simbolismo y la estética apropiada para una iglesia.
Figura 2. Espacio público simbólico.
Fuente: Elaboración propia.
En este sentido, el espacio público simbólico comprende el parque principal como punto de espacio colectivo, donde se concentran actividades efímeras como ferias, eventos culturales, pero principalmente comercio diurno y nocturno. Asimismo, la calle real que, aunque no tiene un gran desarrollo comercial en comparación a otros municipios como Salento o Filandia, es de igual manera un eje ordenador. Y por otro lado, encontramos la Casa de la Cultura y la Iglesia como hitos históricos y culturales, además ciertamente de las viviendas tradicionales entorno a la plaza que albergan los usos comerciales (Figura 2).
Figura 3. Espacio público intervenido.
Fuente: Elaboración propia.
Una de las primeras intervenciones realizadas en el 2007 al parque principal fue la instalación de tres módulos comerciales sobre la calle 6, ubicados en la periferia del parque, con la intención de mejorar las condiciones de las ventas ambulantes, sin embargo, estos estuvieron en abandono por un largo periodo de tiempo (Figura 3).
Para el 2013, sobre la misma zona, se da un proceso de arborización para mejorar la imagen de la calle y fortalecer el comercio existente, a lo cual se siembran palmeras. Posteriormente, para el año 2015 se realizó una intervención sobre la carrera 15 y la calle 7, la cual consistió en la ampliación de los andenes y se diseñó una plazoleta con 10 módulos comerciales y se reemplazaron los antiguos quioscos hechos en madera por módulos en acero inoxidable (Figura 3).
Los carriles de la calle 7 y la carrera 15 fueron reducidos a un solo carril con el propósito de dar prioridad al peatón y de ampliar propiamente el andén. Esto se realiza con el fin de responder a la demanda turística que se incrementó en el departamento, sin embargo, algunos de los componentes tuvieron que ser modificados ya que no correspondían en términos de imagen urbana, como los módulos comerciales. No obstante, un alto porcentaje de transeúntes, locatarios y comerciantes perciben la intervención de manera positiva, tal como lo comenta Arcesio Gallego, ex funcionario de la Alcaldía Municipal:
La remodelación buscaba embellecer a Circasia para aumentar el turismo, como convertirse en ese foquito que ahora es, donde todas las personas buscan visitar el parque y tomarse un café (Entrevista).
Figura 4. Espacio público interpretado: Comercio formal e informal.
Fuente: Elaboración propia.
El espacio público interpretado comprende la observación y análisis de las dinámicas propias del polígono de estudio, en este caso, la movilidad, el comercio, y los tiempos de usos son primordiales para tener una lectura clara de la zona (Figura 4). Así, el principal uso del polígono de estudio corresponde al comercio, tanto formal como informal, específicamente en el perímetro del parque, ya que, en el parque en sí, se celebran diferentes actividades sociales y religiosas. Sin embargo, debido a las intervenciones urbanas y al uso comercial, es poco el espacio destinado para otras actividades en los andenes del parque, dejando únicamente el interior que contiene las áreas vedes y una centralidad. Por otra parte, el auge del turismo ha influencia en una dinámica particular y presente en varios municipios, los tiempos de uso y el incremento de población flotante varia, es decir, los días entre semana los usos se da de manera cotidiana entre los habitantes con ciertos comercios diurnos y nocturnos, pero los fines de semana, aumenta considerablemente la cantidad de visitantes, esto ocasiona problemas en la movilidad, llevando a tomar medidas estrategias como el limitar el acceso vehicular en el polígono, y que en algunas ocasiones coincide con eventos culturales, dejando como uso peatonal las calles entorno al parque.
Figura 5. Espacio público interpretado: Mapa de percepción de seguridad.
Fuente: Elaboración propia.
Una de las categorías de análisis en las entrevistas semiestructuradas corresponde a la percepción de la intervención y la de seguridad, por lo cual, en la Figura 5 se evidencia que entre mayor actividad comercial en el sector y el espacio público no solo corresponde a los lugares de permanecía sino al nivel de seguridad, mientras que en las calles por fuera del perímetro del parque concentran poca actividad comercial representan una percepción de inseguridad.
En este sentido, establecer los tiempos de uso en relación al comercio permitió conocer como algunos vendedores ambulantes, como el caso de Gamaliel Toro quien vende dulces en el parque, tiene como horario de 7 de la mañana hasta media noche, incluyendo fines de semana, mientras que Johana Gómez, quien trabaja en el billar, establece un horario de 8 de la mañana a media noche, y comenta que realmente las personas ingresan en horas de la tarde. Asimismo, establecimientos como cafés, restaurantes y bares presentan en su mayoría un uso nocturno, indicando que los fines de semana es donde se concentra el mayor flujo de visitantes.
Esta dinámica comercial de los tiempos de uso, al igual que el turismo se vio enormemente afectada por la pandemia, como en todas las ciudades, el espacio exterior se convirtió en un espacio inseguro en términos de salud pública, sin embargo, en las ciudades intermedias y pequeñas ciudades como el caso de Circasia, donde la vida urbana y el espacio colectivo es el parque principal fue difícil prohibir y limitar el uso del espacio público cuando está dentro del imaginario urbano, es decir, para aquella generación que dentro de su cotidianidad está el ir al parque fue completo de asimilar, y por otro lado, para el vendedor ambulante quien pierde no solo su sustento económico sino su cotidianidad en sí. A pesar ser una afectación mundial, el municipio conto con medidas y estrategias para generar seguridad, en la cual una de ellas fue retomar el uso del comercio y del espacio público con medidas de distanciamiento y toques de queda, para limitar y controlar el aforo y el tiempo de uso.
En todo lo anterior, la percepción de la intervención del espacio público es favorable y algunos lo encuentran como un elemento de apropiación del espacio público, pero también con los objetivos de conservación del patrimonio, otros por su parte lo ven como una estrategia comercial en apoyo al desarrollo económico del municipio, que se ha visto afectado por la pandemia y que ha permitido que se incremente el uso del espacio público.
Los usos que se desarrollaban alrededor de la plaza se caracterizaban por ser mixtos, el primer nivel se desarrollaba la parte comercial como, por ejemplo: graneros, cafeterías, cacharrerías e insumos agrícolas; y en el segundo nivel, se destinaba para uso residencial. Sin embargo, estos usos evolucionaron con el transcurso del tiempo los cuales poco a poco se fueron perdiendo hábitos y costumbres como por ejemplo el mercado campesino al aire libre en la plaza, actualmente se realizan, pero no con la misma frecuencia y multitud de antes.
De lo anterior también se desprenden nuevas prácticas urbanas, pues estos espacios públicos debido a las nuevas actividades socio-económicas que se desarrollan a su alrededor generan nuevas dinámicas y formas de ocupar el espacio público de forma colectiva. Asimismo, los tiempos y cambios de uso siempre varían dependiendo de las fechas de festividades, es como en ocasiones en la carrera 14 entre calles 5 y 7 se trasforma su uso sirviendo como espacio de exposición de las artesanías, mercados campesinos y otras actividades de entretenimiento. Del mismo modo, se identificaron unas colectividades urbanas que responden a estímulos propios de los habitantes, siendo estos espacios como billares, bares y cafeterías en los cuales se observó una particularidad en especial, pues la mayoría de usuarios eran residentes del municipio, lo anterior se debe a la misma memoria colectiva, pues estos espacios se han mantenido en el tiempo desde la conformación del casco urbano.
Finalmente se pudo observar que existe una concentración de las actividades económicas en los alrededores de la plaza y la calle real, lo que ocasiona una saturación por parte de los visitantes y los residentes en esta zona determinada, dejando de lado otros espacios en los cuales se podrían fortalecer más la actividad comercial proporcionando de esta manera un equilibrio en la ocupación del espacio.
Lo anterior dejo como resultado la ampliación de los andenes de la calle real y del parque principal, así mismo se mejoró la iluminación y la infraestructura misma del sitio, seguidamente en el año 2015 por sugerencia de la comunidad se implementan nuevos módulos comerciales y se mejoran todos los ya existentes alrededor del parque y finalmente por decisión de los comerciantes ubicados en al rededor del parque se implementa nueva vegetación entorno a los locales comerciales y al interior del parque para generar un sentido de uniformidad en todo el sector, todos estos cambios enfocados y dirigidos al turismo cultural cafetero.
Conclusiones
El estudio del espacio público en pequeñas ciudades representa el espacio ideal, su nivel de proximidad, su carácter de centralidad, su espacio social y colectivo y todas las posibilidades para un entorno urbano sostenible, qué, además, no compite con un sistema de movilidad invasivo, es decir, el área urbana es perfectamente caminable. Sin embargo, este ideal de espacio público implica una lectura de contexto a nivel micro y macro.
El municipio de Circasia presenta unas dinámicas propias y tradicionales de la región, donde la dialéctica entre lo urbano y lo rural es constante y fluida. El área urbana alberga los servicios, comercios, espacios de encuentro y de apropiación, entre otros, por lo tanto, este sistema de interconexión posiciona estos espacios como ideales, y es en cierto modo lo que lo convierten en atractivo, es decir, lo que se consume no es solo los productos locales sino el espacio en sí; la experiencia y calidad de los espacios sociales y autóctonos.
Por consiguiente, puede uno plantearse o preguntarse ¿si las intervenciones realmente responden al contexto o solo al desarrollo o interés económico? Uno de los debates que se presentan en las intervenciones de centros históricos es el sentido o el carácter de esa intervención, ya que puede ser de tipo conservador o restaurador en términos de patrimonio o desarrollista con una visión moderna y contemporánea pero tal vez descontextualizada del contexto al que se aplique. En este caso, la intervención no es invasiva, es decir, no se reestructura por completo el espacio, sino que se potencializa las dinámicas propias, el parque y su entorno como centralidad.
Sin embargo, el un punto esencial que es la calidad espacial de los lugares del centro del municipio de Circasia bajo la perspectiva del paisaje, si bien se ha conservado una parte del casco urbano antiguo, existe un paisaje que no hace parte de la cultura tradicional y representativa de la región cafetera debido a la implementación de nuevas corrientes arquitectónicas que han permeado dicho paisaje. Además, no se ha tenido en cuenta la lectura del contexto para sus intervenciones, un ejemplo claro es lo ocurrido con intervención de la plaza en el año 2015, donde se implementaron unos módulos que no correspondían al entorno. Estos módulos fueron intervenidos nuevamente para adaptarlos al contexto a pesar de que al momento de su construcción sus remodelaciones estaban prohibidas. Por esta razón, es muy importante hacer una lectura del contexto para que dichas intervenciones se adaten en el lugar y no queden como elementos puestos en un paisaje ya constituido. También es importante finalizar los proyectos simbólicos que se perdieron, como por ejemplo la Parroquia de Las Mercedes, la cual fue consumida por un voraz incendio el 12 de febrero de 2009.
Existe una concentración de las actividades económicas en los alrededores de la plaza y la calle real, lo que ocasiona una saturación por parte de los visitantes y los residentes en esta zona determinada, dejando de lado otros espacios en los cuales se podrían fortalecer más la actividad comercial proporcionando de esta manera un equilibrio en la ocupación del espacio. Asimismo, se logró identificar como fue la transformación del centro fundacional del municipio, la cual se configuro en diferentes etapas, siendo las primeras antes del terremoto y sin responder a una necesidad en particular, donde se implementaron 3 módulos comerciales sobre la calle sexta y la ampliación de los andenes de la misma calle, todos estos cambios realizados improvisadamente. Solo después de la declaratoria del Paisaje Cultural Cafetero se evidenciaron cambios más drásticos, que estaban encaminados en responder a la actividad turística que se incrementó, fue de esta manera que se logró que las intervenciones pasaran de realizarse de forma aislada a poderse implementar todas en conjunto.
Lo anterior dejo como resultado la ampliación de los andenes de la calle Real y del parque principal, además del mejoramiento de la iluminación y la infraestructura misma del sitio, seguidamente en el año 2015 por sugerencia de la comunidad se implementan nuevos módulos comerciales y se mejoran todos los ya existentes alrededor del parque y finalmente por decisión de los comerciantes ubicados en al rededor del parque se implementa nueva vegetación en torno a los locales comerciales y al interior del parque para generar un sentido de uniformidad en todo el sector.
Algunas de las acciones tal vez no fueron las más acertadas, pero es de resaltar que se preserva un espacio público sustentable, con memoria e identidad, pues finalmente las dinámicas y formas de usar el espacio público se mantienen, aunque es cierto que algunas que son tradicionales como los mercados los fines de semana no se dan en la actualidad, no caen en el desarrollo de un espacio genérico y homogéneo.
Por otro lado, esta investigación permite establecer un precedente en la importancia de la lectura y la interpretación de un contexto para el desarrollo de una intervención urbana, ya que permite que sea coherente con el lugar, y a su vez, expone las particularidades de un contexto especifico en Colombia, donde se debe conservar lo que las ciudades de alguna manera buscan, la relación urbana-rural, la proximidad, la relación con el paisaje y la conservación de memoria e identidad.
Referencias
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* El articulo hace parte de los resultados de investigación de la autora principal, el cual se denomina, Entre lo tradicional y lo emergente, paisaje y perspectivas de las dinámicas y usos del espacio público en el departamento del Quindío, del grupo de investigación Territorio y Arquitectura Sustentable de la Universidad la Gran Colombia, Armenia.
Diana Marcela Cifuentes Monsalve es Doctora en Estudios Urbanos por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (México). Maestra en Arquitectura por la Universidad Autónoma de Baja California (México). Arquitecta por la Universidad la Gran Colombia (Colombia). Docente investigadora en la Facultad de Arquitectura, grupo de investigación Territorio y Arquitectura Sustentable de la Universidad la Gran Colombia (Colombia). https://orcid.org/0000-0002-1625-4094
Jhon Fredy Tintinago Montero es Arquitecto por la Universidad la Gran Colombia (Armenia, Colombia). Integrante Semillero de Investigación en Paisaje y Espacio Urbano Arquitectónico. https://orcid.org/0000-0003-4526-2242
Jorge Manuel Valencia Patiño es Arquitecto por la Universidad la Gran Colombia (Armenia, Colombia). Integrante Semillero de Investigación en Paisaje y Espacio Urbano Arquitectónico. https://orcid.org/0000-0002-3629-7753
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© The author; licensee Universidad de la Costa - CUC.
Módulo Arquitectura CUC no. 30, p. 211–234. Enero - Junio, 2023
Barranquilla. ISSN Impreso 0124-6542, ISSN Online 2389-7732.
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